HOUSTON -- Los Astros pasaron tres años en busca de un pelotero con todos los atributos para colocarlo en el campo corto. La búsqueda terminó cuando el equipo nombro a Ed Wade como gerente general y, éste de una vez por todas, se dio a la tarea de remediar la mediocridad en esa área y la reforzó con el peloterazo Miguel Tejada.

Los jugadores de primera clase no se encuentran a la vuelta de la esquina y, los equipos que tienen uno o dos, los guardan celosamente. Solamente que la necesidad sea apremiante para tapar otros hoyos, se deshacen de estos peloteros de altos quilates, pero piden un mundo que cualquiera no puede satisfacer en esta eterna escasez de buenos jugadores.

Los Orioles pidieron ese mundo aparte por Tejada, y Wade se hizo de tripas corazón para poder pagar el precio. Después de una detenida y exhaustiva evaluación del talento existente, el equipo finalmente cedió a Matt Albers, Michael Costanzo, Troy Patton, Dennis Sarfate y Luke Scott. Por fin, el hoyo de los Astros se tapó. Así que en una sola decisión, Ed hizo temblar los cimientos de la organización.

"Creo que los Astros confían en mí" comentó Tejada. "Ellos saben que yo puedo hacer el trabajo y aquí estoy".

El dominicano de Baní de 31 años de edad, Miguelito, como le digo cariñosamente, fue firmado por Houston el 12 de diciembre de 2007. Ahora, los Astros se pavonean al contar en sus filas, quizá con el mejor torpedero de las grandes ligas. Y no crean que empleo el calificativo de mejor liberalmente porque se me vino al pensamiento, lo hago respaldado de números que hacen de Tejada, una de las luminarias más afamadas en las ligas mayores.

No quiero retroceder muy lejos. Prefiero citar los últimos cuatro años de su carrera con los Orioles de Baltimore para demostrar que Tejada es quizá el más candente de los camposcortos en la pelota de estos días: en 2004, en 653 turnos conecto 253 imparables para un promedio de .311; en 2005, en 654 turnos conectó 199 hits para un promedio de .304; en 2006, en 648 turnos conectó 24 imparables para un promedio de .330; En 2007, en 514 turnos conectó 152 hits para un promedio de .296. Y como si eso fuera poco, en esas cuatro campañas, desembarcó 102 cuadrangulares. En otras palabras, es una producción que los Astros nunca han tenido de un short stop.

Es más, Tejada, vino al Minute Maid Park y en solamente un partido se metió al bolsillo la admiración de los aficionados. Como se recuerda en el partido inaugural, Miguelito, disparó un cañonazo de cuatro esquinas con un embasado para dejar tendido a los Cardenales de San Luís 5x3.

Tejada, después de siete años con los Atléticos de Oakland y cuatro en Baltimore, entró a su nueva casa de los Astros por la puerta de oro. Inmediatamente después de firmar con Houston, dijo: "He comenzado una nueva carrera. Lo supe desde el mismo momento de estampar mi firma".

Ambos están ahora de amor pagado. Los Astros sostuvieron muchas batallas perdedoras en el campo corto y, Tejada, vino a electrificar la alineación con su bate explosivo y una defensa impenetrable, al contrario de lo que fue la Línea Maginot. Y en el otro lado de la moneda, Miguelito, el JMV de 2002, vino a comenzar una nueva vida, fresco y con nuevas ilusiones en la ciudad espacial de Houston.

Cuando un pelotero de toda una vida en la Liga Americana llega a la Nacional, tiene que hacer una amplia variedad de ajustes y Tejada no fue la excepción de la regla: "Yo hice muchos", dijo Tejada. "Creo que cuando me cambiaron a la Liga Nacional, empecé a examinar los videos de los lanzadores, que en mi caso considero es muy importante. Pero el más serio de todos fue el de establecerme en el equipo, mezclarme bien con mis compañeros y comenzar a enamorarme de la ciudad. Con todo esto bajo control, continuar con el deseo de jugar".

Lo que concierne a los juegos en el viejo circuito, Miguelito, cree que la única diferencia -en lo que a beisbol se refiere-es que los partidos son más rápidos que en el joven circuito. Y claro, eso gusta a cualquier pelotero. "Pese a las diferencias, ambos estilos me gustan por igual. Me llama mucho la atención que aquí se despliega mucho entusiasmo", puntualizó el torpedero.

Los Astros se especializan en obsequiar encantadores recibimientos a los nuevos peloteros que ingresan a sus filas, especialmente en el camerino donde los propios jugadores son los encargados de los apretones de manos, los abrazos y el festejo. "El recibimiento que me hicieron fue muy bueno, muy bueno. Son excelentes compañeros y eso me hace sentir mucha felicidad".

En 245 turnos al bate, Miguelito, este año ha recibido 10 bases por bolas solamente y, eso, entre algunos bateadores es bastante aguantar en el plato, especialmente los que son impacientes. "Lo que pasa sobre eso es que no me gusta que los lanzadores me caminen porque prefiero hacer girar mi bate contra la pelota", dijo Tejada.

Miguelito tiene toda la paciencia del mundo para esperar por el lanzamiento que le gusta y por ende, esto lo convierte en un bateador que se poncha muy poco. "En realidad me convierto en un bateador selectivo. Tengo que ver el lanzamiento que pueda batear y quizá por eso es que conecto hits con frecuencia", explicó.

Tejada, un guerrero derecho de tantas batallas en los dos circuitos, tiene toda la experiencia para no discriminar entre lanzadores derechos o zurdos. "Todo depende de cómo me sienta ese día para establecer porqué lado vienen los lanzamientos. En realidad no me afecta que el hombre del montículo sea derecho o zurdo". Siempre he sostenido que el buen bateador puede enfrentar sin dificultad a cualquier pitcher aunque tenga ocho brazos.

Miguelito ha bateado casi .300 o más de .300 en las últimas cinco temporadas y no resistí la curiosidad de averiguar acerca de su estrategia. "Trabajando con el conteo del bateo. Me hago selectivo y trato de batear hacía la banda contraria", comentó con mucha seriedad.

El dirigente Cecil Cooper, como la mayoría de sus colegas, hace cambios en el orden de bateo de su alineación para buscar más productividad y esto causa ciertas molestias en el ego de algunos bateadores, aunque lo no expresen. Pero en el caso de Tejada, este espinoso tema no tiene importancia. "Yo siempre estoy contento. Soy un trabajador y estoy de acuerdo en hacer todo lo que ellos me digan", dijo. "No importa en qué puesto me pongan. Me da igual".

En 2007, Tejada, apenas se ponchó 55 veces en 514 turnos al bate y todo parece indicar que trata de reducir más ese número con los Astros. "Claro que pienso reducir ese número a la mínima expresión", indicó el torpedero. "Trato de hacer más contacto cuando tengo dos strikes en mi cuenta".

En el pasado, la mayoría de los peloteros hispanohablantes solían jugar pelota invernal después de la temporada ligamayorista, pero los tiempos cambian y algunos de ellos piensan diferente ahora. He aquí lo que dijo mi entrevistado: "No tengo planes de jugar beisbol en el invierno", dijo con voz determinante. "No lo haré porque creo que ya llegó la hora de descansar un poco y dedicar más tiempo a la familia. Ya se acerca mi año de agente libre y espero estar más fuerte el año que viene y así poder renovar mi contrato con los Astros de Houston, si Dios quiere".

En lo que a instituciones de caridad se refiere, Tejada, ayuda a su pueblo con útiles deportivos, alimentos y muchas otras cosas que le solicitan. Y nos dice: "Aquí en los Estados Unidos junto con los Astros, tengo planes de ayudar a la niñez en algunos barrios de la ciudad. Creo que para final del mes haremos algo bueno".

Tejada, no piensa en retiro alguno. Tiene planes de jugar hasta que el cuerpo aguante.

René Cárdenas, cubre los Astros para La Prensa de Nicaragua. Escribe para astrosdehouston.com, Crónicas de los Astros y Astros Magazine. Tiene su propia página de beisbol www.laestufacaliente, y es el actual narrador primario de TV de los Astros de Houston.