Por todas las ceremonias y la nostalgia sobre el pasado en el Yankee Stadium para el Juego de Estrellas, el presente y el futuro del béisbol será en enfoque, con un fuerte sabor latino.

Por menos eso será así en dos posiciones.

Los tres torpederos de la Liga Nacional-Hanley Ramírez de los Marlins, Miguel Tejada de los Astros y Cristian Guzmán de los Nacionales-son dominicanos, lo cual nos recuerda otra época en que la mayoría de los quisqueyanos que brillaban en la Gran Carpa jugaban en el campo corto.

Tony "Cabeza" Fernández fue el mejor de la vieja camada. También se hicieron sentir Alfredo Griffin y Franklin Taveras en sus carreras de Grandes Ligas. Además, se pueden mencionar los nombres de Rafael Ramírez, Rafael Belliard y Rafael Santana.

Y volviendo al presente, hay que recordar que otro paracorto dominicano, Rafael Furcal, está lesionado ahora mismo; con la temporada que llevaba antes de ausentarse, hubiese sido fuerte candidato para el Equipo de la Liga Nacional.

Igual que la posición de torpedero en la Liga Nacional, los latinos impactan en la Americana en el puesto de cerrador. El panameño Mariano Rivera de los Yankees, el venezolano Francisco Rodríguez de los Angelinos y el mexicano Joakim Soria forman un trío formidable en el bullpen del joven circuito.

"Es un gran año para mí, y pretendo que eso sea así durante toda mi carrera", dijo Soria. "Sólo voy a tratar de seguir adelante y ayudar a mi equipo, y también disfrutar el juego. Cada presentación, cada día, trataré de poner lo mejor de mí. Estoy contento y le agradezco a Dios (mis éxitos).

Cada uno de los tres deben de lanzar el martes en el Clásico de Media Temporada, y cada uno de los tres representa una etapa en las Grandes Ligas.

Soria va camino a convertirse en el próximo gran cerrador del béisbol. Rodríguez actualmente encabeza las mayores con 35 juegos salvados y es para muchos el mejor taponero ahora mismo.

Y por supuesto Rivera, con su recta cortada y sus tantos triunfos en postemporada, es el cerrador de más prestigio en la historia de Grandes Ligas. Rivera es parte de la historia romántica, pero aún pertenece al presente. A sus 38 años de edad, lleva 23 rescates y lleva 2-3 con efectividad de 1.17 en 36 apariciones. Ha ponchado a 44 en 38.1 entradas.

De su parte, Soria tiene 23 salvamentos en 25 oportunidades, con efectividad de 1.62 en 36 presentaciones.

Estos tres han seguido, y seguramente superado, el ejemplo de cerradores latinos de renombre como el dominicano José Mesa, el dominico-boricua Roberto Hernández y el boricua Guillermo Hernández.

"Es un honor-quién sabe, tal vez tenga la oportunidad de cerrarlo" dijo Rivera. "Todo depende del manager. Lo que él quiera hacer. Tomando en cuenta que el partido es aquí (en Nueva York), quizás me dé la oportunidad. Pero nunca se sabe. Puede pasar cualquier cosa."

Eso es así, puede pasar cualquier cosa. Hanley Ramírez era bien cotizado como prospecto de los Medias Rojas cuando lo cambiaron a la Florida, pero nadie podía pronosticar que se convertiría en una superestrella en tan poco tiempo. Desde entonces, Boston ha sufrido en el campo corto, pero los campeones no pueden quejarse mucho, ya que dicho canje resultó en la llegada a los Medias Rojas del boricua Mike Lowell y Josh Beckett, ambos cruciales en el título de Boston en el 2007.

"Quiero ir y divertirme un poco", dijo Ramírez sobre su primera experiencia en el Juego de Estrellas.

No es el único. Tejada hizo noticia fuera del terreno este año, pero le ha contestado a todo el mundo con promedio de .280, 10 jonrones y 44 empujadas con los Astros en la presente temporada.

"Para mí es un honor ser seleccionado para el Equipo Todos Estrellas", dijo Tejada. "Hacer el equipo es especial, no importan dónde se juegue."

Quizás ninguno era tan olvidado como Guzmán. El paracorto de Washington bateó .219 y 142 partidos en el 2005 y participó en apenas 46 entre el 2006 y el 2007, debido a las lesiones. Este año, batea .313 con cinco jonrones y 29 empujadas, y lleva ritmo de 200 hits y 90 anotadas, además de llevar una racha de 14 juegos seguidos bateando de hit.

"Es mi segundo Juego de Estrellas", dijo Guzmán. "Es en Nueva York, el último año del Yankee Stadium. Voy para allá a divertirme. Es el único partido ese día, así que todo el mundo lo tendrá que ver."