NUEVA YORK -- Hace unos años, Paul Konerko se dio cuenta de lo valioso que puede ser ganar el Juego de Estrellas.

Formó parte del equipo de la Liga Americana que ganó el clásico de mitad de año en el 2005. Ello le dio a ese circuito la ventaja de local en la Serie Mundial, y sus Medias Blancas sacaron provecho al imponerse en un par de reñidos partidos en el el U.S. Cellular Field en ruta a una barrida sobre Houston.

Entonces, ¿qué opina Konerko sobre ese vínculo? ¿Es una buena idea?

"Creo que es algo totalmente ridículo", dijo el pelotero.

Muchos en las mayores piensan de esa manera y les gustaría que se termine con una idea que en el 2003 se concibió como un experimento de dos años.

"Yo deseo que podamos tener una mejor alternativa", dijo el manager de los Angelinos de Los Angeles, Mike Scioscia.

Tal vez el equipo con el mejor récord en la temporada regular pueda ser el anfitrión del primer juego de la Serie Mundial. Quizás el equipo con la mejor marca en los juegos de interligas. Y, ¿por qué no?, tal vez la liga con el mejor saldo de victorias y derrotas en los duelos entre la Americana y la Nacional.

La Americana ha salido airosa en los cinco partidos de estrellas desde que los jugadores y propietarios le dieron la bendición a la idea. ¿El resultado? Los equipos de la Americana ostentan foja de 8-2 en los dos primeros juegos de la Serie Mundial.

El segunda base de Boston Dustin Pedroia buscará extender esa racha el martes en el Yankee Stadium.

"Creo que es algo tremendo. El año pasado influyó a nuestro favor", dijo Pedroia, cuyo jonrón al abrir el primer juego encaminó a los Medias Rojas a una barrida sobre Colorado.

Los resultados en los Juegos de Estrellas suelen darse a modo de ciclo, y el actual favorece a la Americana con récord de 10-0-1 desde una derrota en Filadelfia en 1996.

Tom Glavine lanzó para el equipo victorioso de la Nacional ese año.

"No soy un gran partidario del concepto de la ventaja de local. No creo que la mayoría de jugadores lo respalda", dijo el zurdo de Atlanta. "Creo que ello obedeció a un momento de buena voluntad entre jugadores y dueños. Fue algo que aceptamos, ya que Fox (la cadena de televisión que transmite el juego en Estados Unidos) realmente lo quería".

A las Grandes Ligas les gusta el actual formato, en buena medida por cuestiones de logística. Al tener una idea más o menos adelantada de dónde podrían jugarse los partidos en ciertas fechas, ya no es necesario hacer reservaciones de hoteles y vuelos con apenas un día de anticipación.

Ahora bien, ¿cuán clave es ser el local en el primer juego? Considere este dato: El equipo con esa condición ha salido campeón en 18 de las últimas 22 ediciones del Clásico de Octubre.

Otro más: Los locales han ganado las últimas ocho Series Mundiales que se fueron al máximo de siete juegos.

Pero da igual. El vínculo seguirá ahí hasta el 2011, ya que está incluido en el contrato. Cualquier cambio, incluso volver al antiguo formato de alternar la sede cada año entre las ligas, requiere el visto bueno del sindicato de jugadores y los patrones, y eso difícilmente se modificará.

"Yo sé que muchos jugadores prefieren que la ventaja de local se determine como era antes del cambio. Pero desde 1903 hasta el año del cambio, hubieron numerosos casos en los que un equipo inferior tuvo la ventaja simplemente porque era el turno de la liga de tenerla", dijo Gene Orza, número dos del sindicato.

Bob DuPuy, director ejecutivo de las Grandes Ligas, piensa igual.

"Estamos satisfechos con el actual formato, el cual le da más valor al Juego de Estrellas", dijo DuPuy. "Es obvio que hay un renovado énfasis en ganar el juego durante los últimos años y creemos que el nivel de juego y las estrategias de los managers así lo reflejan. No presagio un nuevo cambio".

También ha sido buen negocio para la televisión. En Estados Unidos, con el eslogan "Ahora sí cuenta", el Juego de Estrellas recuperó terreno en los niveles de teleaudiencia los dos últimos años tras tocar fondo en el 2004 y el 2005.

Mike Lowell, tercera base de Boston, se encuentra entre quienes favorecen descartar el actual método.

"Si significa tanto ganar el Juego de Estrellas, pues que los nueve mejores jugadores estén en los nueve innings", afirmó el puertorriqueño.

Según el manager de los Medias Blancas Ozzie Guillén, lo mejor es dárselo al equipo que registró el mejor récord de interligas.

"Así se hace más divertido", dijo el venezolano. Un solo partido esta difícil. Y ahora seguro que me llamarán de la oficina del comisionado. Es lo que pienso, señores. Es mi opinión. No estoy diciendo que lo hagan".

Para Albert Pujols toda la discusión es tonta.

"¿A quién le importa?", se preguntó el inicialista dominicano de los Cardenales de San Luis. "Estás en la Serie Mundial".