NUEVA YORK -- El taiwanés Che-Hsuan Lin, un cotizado prospecto de los Medias Rojas, conectó un jonrón de dos carreras, nueve pitchers se combinaron para lanzar pelota de tres hits y el equipo mundial de promesas venció 3-0 a Estados Unidos.

La décima edición del juego anual para mostrar a los principales prospectos de las Grandes Ligas formó parte de la despedida del Yankee Stadium, en la última temporada del emblemático parque, en el que se disputará el Juego de Estrellas del martes por la noche.

Los Medias Rojas, actuales campeones de la Serie Mundial y archirrivales de los Yanquis de Nueva York, tendrán una nutrida representación en el clásico, con siete jugadores en el roster de la Liga Americana, más su manager Terry Francona.

Y el guardabosques Lin se encargó de poner en marcha la exhibición de Boston, llevándose el premio al jugador más valioso del partido. Los dominicanos José Reyes y Alfonso Soriano sobresalen dentro del grupo de laureados previamente.

La victoria fue para Carlos Carrasco, pitcher derecho de la organización de los Filis de Filadelfia, al cubrir el primer inning. El venezolano recetó dos ponches y no permitió hits.

"No voy a mentir. Cuando llegué al estadio me emocioné mucho, porque aquí han estado muchas leyendas de la pelota. Es el Yankee Stadium, un estadio histórico", dijo Carrasco. "Esta ha sido una experiencia única, que jamás voy a olvidar".

El equipo mundial picó por delante en la misma primera entrada, aprovechando un mal tiro del torpedero de Filadelfia Jason Donald en una jugada ideal para la doble matanza.

Ese error permitió que el campocorto venezolano Elvis Andrus, de los Rangers de Texas, lograse avanzar a segunda base y luego se robó tercera. Acto seguido, Andrus anotó tras un roletazo impulsor de su compatriota Pablo Sandoval, un inicialista y catcher con los Gigantes de San Francisco.

Lin, quien en el sexto inning entró a jugar en el jardín central por el dominicano Fernando Martínez (Mets de Nueva York), pegó su jonrón por toda la raya del bosque izquierdo ante el primer lanzamiento de Ryan Mattheus (Colorado).

Ello fue más que suficiente para el pitcheo del equipo mundial, dirigido por el ex astro yanqui Tino Martínez.

En el octavo, el derecho venezolano Henry Rodríguez (Oakland) se lució con tres ponches y con una recta que rebasó los 160 kilómetros por hora (100 millas por hora).

"Sólo salí a divertirme y mostrar lo que sé hacer", dijo Rodríguez, uno de los nueve venezolanos que conformaron el grupo mayoritario en el roster del equipo mundial.

El derrotado en el equipo de Estados Unidos, que tuvo a Davey Johnson como manager, fue el zurdo Clayton Richard (Medias Blancas de Chicago) por culpa de una carrera sucia.

Johnson será el piloto del equipo de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos el mes que viene en Beijing, y varios de los jugadores que actuaron el domingo están en la preselección.

Dos de los participantes del Juego de las Promesas estarán el martes en el Juego de Estrellas, es decir hicieron el salto en menos de un año. Se trata del catcher puertorriqueño Geovany Soto (Cachorros de Chicago) y el tercera base Evan Longoria (Tampa Bay).

La victoria del equipo mundial niveló 5-5 el historial en el juego.