NUEVA YORK -- A sus 18 años de edad, el prospecto de los Yankees, Jesús Montero, es toda una figura en la organización de los Mulos, y mucho más entre sus compatriotas venezolanos.

Montero, quien recibió un bono de US$1.6 millones del equipo de Nueva York en octubre del 2006 a los 16 años, se convirtió en centro de atención de los medios venezolanos y los fanáticos de los Yankees en durante la fiesta del Juego de las Futuras Estrellas.

Ahora en Clase-A baja con los RiverDogs de Charleston, continúa la preparación de Montero como catcher profesional. "Me está yendo muy bien, estoy tomando las cosas en serio, con consistencia en mi rutina diaria", dijo Montero a LasMayores.com. "Me han ayudado mucho Julio Mosquera y Henry Merceces en la parte técnica."

El joven nativo de Guaraca (Valencia) se refiere a los ex receptores de Grandes Ligas, el dominicano Mercedes y el panameño Mosquera, que según la joven promesa han sido clave en su aprendizaje como catcher.

"Aún me queda algunas cosas por mejorar con el posicionamiento de los pies (al momento de tirar a segunda), eso sí", dijo Montero, que es un diamante en bruto en manos de la organización de los Yankees. "Todavía tengo que madurar como pelotero, pero con la rutina diaria voy muy bien."

Montero tiene tremendo potencial como bateador de poder, y está bien cotizado entre los mejores prospectos de los Yankees en su sistema de liga menor.

En ésta, su segunda temporada como profesional, Montero batea .300, con nueve cuadrangulares, 52 empujadas y 23 dobles en 340 turnos con el Charleston, con un slugging de .447 y OPS de .798.

En su primera campaña con la organización de los Mulos, el venezolano bateó .280, con tres cuadrangulares y 19 impulsadas en la Liga de la Costa del Golfo.

El poder está ahí, pero Montero sabe que tiene que refinarse como bateador. "Hay que batear más a la banda derecha", dijo el joven receptor. "Hay que mejorar el swing por ese lado."

Los Yankees le han depositado mucha confianza y mucho dinero a Montero, y el hecho de estar presente en el Juego de las Futuras Estrellas es buen indicio para los Mulos (se fue de 2-1 con un sencillo en el partido), que ven en el venezolano un futuro receptor de primera categoría para el nuevo Yankee Stadium.