NUEVA YORK -- El Intocable. Así es como se le dice a Fernando Martínez en los Mets de Nueva York.

El jardinero dominicano fue la ficha que se puso a un lado cuando los Mets se desprendieron de otros cuatro prospectos para adquirir al as venezolano Johan Santana en un canje con los Mellizos de Minnesota.

Martínez, quien en octubre cumplirá los 20 años de edad, es esencialmente el único prospecto de impacto que queda en el equipo de Nueva York.

"Cuando escucho eso, me hacen sentir bien querido", dijo Martínez, sonriendo tras irse de 2-1 el domingo en el Juego de Futuras Estrellas en el Yankee Stadium. "Pero no le pongo mucho reparo. Es una situación que no me incomoda".

En el 2005, los Mets pagaron 1.4 millones de dólares para contratar a Martínez y el dominicano ha ido subiendo progresivamente en la escalera de organización del equipo. Esta fue su segunda participación seguida en el Juego de Futuras Estrellas.

Su gran potencial está con el bate y, en la sucursal de Doble A en Binghamton, registra este año un promedio de .294 en 54 juegos tras perderse el inicio debido a una lesión muscular. También ha acumulado cuatro jonrones, 12 dobles y 21 impulsadas.

"La lesión retrasó un poco mi plan de trabajo, pero no tardé en ponerme al día. He seguido el mismo plan y todo va a lo que se quiere", dijo Martínez a la AP.

También ha modificado su mecánica para batear, ahora mejor preparado para hacerlo abierto y bajo, en vez de hacerlo cerrado.

El domingo jugó en el Yankee Stadium del Bronx, pero se acerca el momento en que podría hacerlo en la casa de los Mets, situada en Queens.

"Ese es un día que estoy esperando con mucha ansiedad, ya va a llegar y yo voy a estar listo. Va a ser un gran momento".