NUEVA YORK - La forma tan rápida en que el Joakim Soria ha alcanzado el estrellato es algo ya conocido entre los fanáticos del béisbol, que lo han visto desde hace más de un año cerrando juegos con suma eficiencia con los Reales de Kansas City, hazaña que le valió un puesto en el Juego de Estrellas del 2008 en el Yankee Stadium de Nueva York.

"Es una experiencia muy bonita participar en este evento en el Yankee Stadium", dijo Soria, quien llega al Clásico de Media Temporada por primera vez en su joven carrera de Grandes Ligas.

Y pensar que hace menos de dos años el mexicano no fue protegido por los Padres y San Diego, para luego ser reclamado por el equipo de Kansas City a través de la Regla 5.

"Pues sí, ha pasado poco tiempo", dijo el derecho de 24 años de edad. "Pero nunca faltó la confianza, sólo había faltado la oportunidad."

Desde que asumió el rol de cerrador en los Reales a mediados de la temporada del 2007, Soria ha sido toda una revelación en las Grandes Ligas, salvando 42 partidos en 48 oportunidades, incluyendo números brillantes de 25 rescates en 27 oportunidades, con efectividad de 1.47 en 40 presentaciones.

Soria se ha visto bien versátil como lanzador, ya que durante mucho de su carrera en las menores y también en las ligas de México, ha sido abridor.

"Siempre me ha gustado jugar béisbol, y lanzo cada inning como si fuera el primero", comentó el nativo de Monclova. "El bonito cerrar los juegos, lo estoy disfrutando."

Muchas veces cuando se piensa en un cerrador "dominante" con tan buenos números, se visualiza un lanzador de poder o con un lanzamiento mortal como la recta cortada del panameño Mariano Rivera, el venenoso slider del venezolano Francisco Rodríguez o la recta "a mil" de Billy Wagner. Pero Soria no necesariamente depende de un solo pitcheo, sino de su repertorio completo.

"Dependo del control, tengo que usar ambos lados del plato y engañar a los bateadores", dijo Soria, que ha triunfado bajo la tutela del coach de pitcheo de Kansas City, Bob McClure, y ahora del nuevo manager de Kansas City, Trey Hillman.

Soria ha demostrado en el 2008 que su ascenso el año pasado no fue casualidad, sino producto de su calidad como lanzador. Mirando ya hacia el invierno, se puede preguntar ya si el lanzador participará en la Liga del Pacífico, donde brilló en el invierno 2007-08. "Es muy temprano para decirlo".