CHICAGO - El tercera base dominicano Aramis Ramírez, integrante del Equipo de la Liga Nacional para el Juego de Estrellas del 2008, está contento de estar en el Clásico en el Yankee Stadium, como todos los demás, pero aparte de todo el romanticismo que rodea la Casa que Construyó Babe Ruth, quiere jugar y no quedarse en la banca.

"La verdad es que no vine a Nueva York a pasear", dijo Ramírez en el encuentro con los medios de comunicación en la Gran Manzana. "Vine a jugar y a responder la confianza de los que me seleccionaron, los jugadores y los coaches."

Confianza de sobra le depositaron los Cachorros, y a la vez él en ellos, en noviembre del 2006, cuando el antesalista pactó por cinco años y US$73 millones con Chicago, cuando el consenso era que el quisqueyano podía recibir más dinero de otro equipo en el mercado.

Ha sido buen negocio para los Cachorros, ya que Ramírez, aún limitado a 132 juegos en el 2007, conectó 26 jonrones y empujó 101 carreras en apenas 506 turnos. Este año ha sido mejor aún, con 17 cuadrangulares y 66 impulsadas, incluyendo varios batazos ganadores para el conjunto de Chicago, que lleva el mejor récord de la Liga Nacional hasta la pausa del Juego de Estrellas.

¿Qué tan lejos pueden llega los Cachorros? "Va a ser una lucha fuerte hasta el final", dijo Ramírez. "Estamos bien nosotros, pero Milwaukee se ve muy bien, San Luis también."

Muchos creen que con el talento de Chicago-y más ahora con Rich Harden en la rotación--, los Cachorros podrán alejarse de los demás en la División Central. Ramírez no se confía tanto. "No sé si podremos despegarnos así por completo, pero si seguimos como estamos, podremos dar la batalla hasta el final. En el caso de Harden, hay que ver si se mantiene en salud", refiriéndose Ramírez al historial de lesiones del derecho recién adquirido desde los Atléticos.

Del lado ofensivo, ya pronto vuelve de su lesión el dominicano Alfonso Soriano, que fortalecerá aún más una alineación de estelares del equipo de Chicago.

Con ocho jugadores convocados al Juego de Estrellas, de lo que no se puede dudar es el talento en Chicago.

Pero Aramis parece tener los pies bien sobre la tierra en el caso de los Cachorros, que no ganan una Serie Mundial desde 1908, justo hace 100 años. "Yo no llevo 100 años aquí", expresó Ramírez. "Pero sí sería bueno ser parte de un campeón aquí bajo esas circunstancias."