NUEVA YORK -- Geovany Soto será el primer novato que estará como titular en la receptoría del equipo de la Liga Nacional en el Juego de Estrellas, pero también carga otra responsabilidad al ser el solitario representante de Puerto Rico.

"Creo que tendré muchos ojos encima en Puerto Rico", afirmó Soto. "Todo parece surrealista. Me siento como un rey".

Puerto Rico es fuente inagotable de receptores de alto nivel en las mayores, una lista que incluye a Iván Rodríguez, Jorge Posada, Bengie Molina, Benito Santiago y Javier López. Un total de ocho receptores boricuas han sido seleccionado para el Juego de Estrellas desde 1969 y seis desde 1990.

Como novato de los Cachorros de Chicago, Soto emulará al también boricua Sandy Alomar hijo, quien en su primera campaña logró ser seleccionado para el equipo titular en 1990, aunque en la Liga Americana.

"Es mucho el orgullo que llevo por dentro", indicó el jugador de 25 años. No tengo palabras para describir la emoción de poder vivir esto en mi primer año completo. Voy a estar en la tarima más prestigiosa del béisbol".

En el Yankee Stadium, situado en el barrio neoyorquino del Bronx, se sentirá como en su casa.

Soto vivió tres años en el Bronx y recuerda la época en la que su padre lo llevaba al estadio para ver los juegos de los Rangers de Texas cuando esa novena contaba en sus filas con astros boricuas como Rodríguez, Juan González y Rubén Sierra.

"Los Rangers eran el equipo favorito de mi papá porque tenía muchos latinos. Aprendí amar el juego de esa forma", contó.

Sus padres, Antonio y Norma, hicieron el viaje desde Puerto Rico para acompañar a su esposa Luzam y Gia, su hijita de ocho meses, en el día del juego.

Lo único que lamenta es que Iván Rodríguez, un futuro miembro del Salón de la Fama, no haya sido seleccionado en el equipo de la Liga Americana.

"Hubiese sido un dúo dinámico, hubiese sido tremendo, porque lo admiro mucho. Es el mejor catcher en la historia".

Con promedio de .288, Soto añadió otro bate temible a una ofensiva de los Cachorros que de por sí ya era letal y comparte el crédito de que tengan el mejor récord de las mayores (57-38). Es el líder de los novatos de la Nacional con sus 16 jonrones y 56 carreras impulsadas.

También fue la solución a los problemas que esa posición generaba para el manager Lou Piniella, quien el año pasado probó a seis jugadores diferentes detrás del plato. Si se excluye el breve paso de Soto en la recta final del año pasado, los receptores de Chicago batearon para un promedio combinado de .223.

"Después de todo el trabajo, aquí están los frutos, aunque mi selección dice mucho sobre lo fieles que son los fanáticos de los Cachorros. Soy un novato y me dieron el apoyo", sostuvo.

Los Cachorros lideran la División Central de la Nacional por cuatro juegos y medio de diferencia sobre San Luis, pero Soto no se fía.

"Uno siempre está pensando en una Serie Mundial, pero todavía faltan muchos juegos y no podemos confiarnos".