NUEVA YORK -- El calificativo de hombre de hierro es el perfecto para describir a Albert Pujols, un pelotero con una capacidad infinita para aguantar el dolor.

Este año, sin embargo, se dio una rara excepción, cuando el dominicano ingresó a el lista de lesionados por apenas segunda vez en su carrera de ocho temporadas en las Grandes Ligas.

Un esguince en la pantorrilla le tuvo fuera durante 18 días en junio, pero el primera base de los Cardenales de San Luis no mermó en nada su producción.

Su promedio de .350 es el segundo más alto en las mayores, además de apilar 18 jonrones y 50 impulsadas.

"Se debe a la dedicación que le pongo a mi preparación, eso es lo que me ayuda a seguir jugando", dijo Pujols el lunes cuando le preguntaron sobre cómo hace para asimilar los problemas físicos.

"Pudo haber sido peor, entre siete u ocho semanas fuera, hasta meses o quizás el resto de la temporada, pero al final sólo me perdí unos 13 juegos", indicó.

Sus números ofensivos no pasaron inadvertidos a Clint Hurdle, el manager del equipo de la Liga Nacional, quien ni corto ni perezoso le dio el puesto de bateador designado y cuarto en el lineup para el Juego de Estrellas del martes.

"Me gustaba la idea de Albert bateando cuarto. Es un lujo poder tenerlo", dijo Hurdle.

Luego de quedar atrás de Lance Berkman, de los Astros de Houston, en la votación por el puesto de titular en la inicial, Pujols se mostró "alegre y contento de estar en el lineup" como designado.

"El mánager tenía muchas opciones, muchos peloteros de dónde escoger y ser el designado es un gran honor", sostuvo.

Y es que Pujols afirma que el último Juego de Estrellas en el Yankee Stadium constituirá una experiencia distinta con respecto a sus seis apariciones previas en el clásico de medio año.

Como jugador en la Liga Nacional, Pujols rara vez visita el mítico estadio que cerrará sus puertas al final de la temporada y por ello se aseguró estar en la zona del jardín izquierdo donde están las placas con las imágenes de las grandes figuras en la historia de los Yanquis.

"Este es un estadio único, donde se han jugado muchas Series Mundiales y voy a ver si puedo llevarme a casa un pedazo de grama", indicó.