NUEVA YORK -- Una de las más gratas sorpresas en los rosters del Juego de Estrellas es ver el nombre de Dioner Navarro como receptor de la Liga Americana.

Es el reflejo del repunte total del venezolano con respecto a su producción hace justo una temporada.

A esta altura en el 2007, Navarro apenas bateaba para un anémico promedio de .177 con un jonrón y 13 impulsadas. Su futuro con los Rays de Tampa Bay era cuestionado.

Pero su producción esta temporada ha sido diametralmente opuesta, convirtiéndose en uno de los pilares de que los Rays sean el equipo revelación al tener el tercer mejor récord en las Grandes Ligas, tras ser los colistas el año pasado.

Navarro ostenta un promedio de .310 con cuatro jonrones y 33 remolcadas. Su porcentaje no ha bajado de .300 en toda la campaña.

También ha brillado en defensa al tener el mejor porcentaje de fildeo en su circuito con .989.

"Me sorprendí cuando me empezaron a decir que tenía todos los méritos para estar en un Juego de Estrellas, así que estaba preparado para recibir la noticia", dijo Navarro.

De todas formas, según admitió, el impacto de codearse el lunes con la crema y nata del béisbol de las Grandes Ligas durante la presentación a los medios de prensa fue "una cosa de otro mundo".

"Me tuve que pellizcar para asegurarme que estaba aquí, en medio de todo este ambiente", señaló el pelotero de 24 años. "Lo digo en serio".

¿Cómo hizo para tener el drástico cambio de un año al otro?

"Lo primero fue que aprendí de mis errores y que durante el descanso de temporada le puse más dedicación a la parte física", afirmó. "Esa ha sido la parte clave. También porque me siento muy cómodo en un club donde hay muy buena armonía".

Navarro será uno de los tres representantes de los Rays en el clásico. Los otros son el pitcher Scott Kazmir y el tercera base Evan Longoria.