NUEVA YORK -- Este verano se ha convertido en una figura intrigante, acaparando por igual los titulares deportivos como también las portadas de los tabloides, pero el tercera base de los Yankees Alex Rodríguez tiene poco de qué arrepentirse.

Y si a caso lo hace, seguramente no lo admitirá en público. Desde haber firmado el contrato más caro en la historia del deporte en 2001 hasta decir no el otoño pasado a un millonario contrato de los Yankees por 10 años aún mas lucrativo este año (eso sin mencionar algunas controversias fuera del terreno de juego). Rodríguez permanece fuerte. El paracorto de los Yankees Derek Jeter pudiera ser el Rey de Nueva York y quizás el jugador más querido en la historia de la franquicia, pero A-Rod es Frank Sinatra vistiendo un uniforme a rayas.

Le guste a quien le guste, Rodríguez lo hizo a su manera, como siempre lo ha hecho.

"No hay nada que yo cambiaría", dijo Rodríguez. "Cuando piensas en todas las bendiciones en mi vida. Ni una sola vez, sin importar lo que la gente piensa jamás he dicho 'Oh, ¿Por qué yo?' Es parte del don y de la maldición. Sigo viendo hacia delante. He aprendido a guardar los problemas en una caja pequeña y enfocarme sólo en mi juego y estoy muy agradecido".

Rodríguez estará participando en su decimosegundo Juego de Estrellas y esta temporada batea para .319 de promedio con 19 cuadrangulares y 53 carreras producidas. Eso no debería sorprender a nadie. A-Rod llama al campo de juego su refugio y afirma que por al menos cuatro horas cada noche puede enfocarse en el deporte que tanto ama sin tener ninguna distracción.

Así es, Rodríguez esta consciente de las distracciones. Los tabloides de Nueva York lo han ligado con la estrella del pop Madonna y los reportes acerca de su esposa solicitando el divorcio son difíciles de ignorar. Rodríguez fue cuestionado el lunes acerca de las distracciones fuera del campo tanto por los medios en inglés como los de español. Su respuesta fue una muy sencilla.

"Todos tenemos distracciones y nos suceden cosas", admitió. "Simplemente la mía apareció en el New York Post. ...Nunca veré al espejo y me sentiré avergonzado de mí. Sé que mucha gente cualquier cosa que lean lo pueden relacionar con una, dos o tres cosas que me han ocurrido. Creo en el gran Señor y sé que él me guiará en estos momentos de apremio".

En el campo de juego, las cosas no han salido exactamente como se esperaba en el Bronx. Los Yankees tienen record de 50-45 y ocupan el tercer lugar en el Este de la Liga Americana detrás de Tampa Bay y Boston. Las lesiones de Johnny Damon, Chien-Ming Wang, Ian Kennedy, Andy Pettitte y Hideki Matsui han generado consecuencias en el club. Rodríguez también visitó la lista de incapacitados este año con una lesión en su pierna.

"El pitcheo ha estado muy bien. Nuestro bullpen ha hecho un excelente trabajo especialmente cuando piensas en la situación de Joba (Chamberlain) llendo al bullpen", destacó Rodríguez. "Mientras vemos hacia adelante, creo que ninguno de nosotros, incluyéndome a mí, necesita hacer más de lo que somos capaces de hacer. No estoy poniendo más énfasis en lo que tengo que ponerle. Estoy poniendo énfasis en la parte que le corresponde hacer a cada quien".

Con ese pensamiento en mente, Rodríguez se negó a participar en el Festival de Cuadrangulares de este año. Para ello también tenía otra razón.

"Soy tan malo en eso, creo que me avergonzaría a mi y a toda la ciudad de Nueva York, y no quisiera hacerle esto a esta gran ciudad", declaró Rodríguez. "Más que nada, realmente creo que afecta un poco tu swing, y mi mayor responsabilidad es batear de cuarto bate para los Yankees".