NUEVA YORK -- El dueño de los Yanquis George Steinbrenner reapareció en el Yankee Stadium, llevándose una estruendosa ovación al ser traslado en un carro de golf antes del inicio del Juego de Estrellas.

Steinbrenner, de 78 años, participó en los actos previos al partido. No se quitó sus lentes oscuros al recorrer la zona de advertencia del estadio junto a esposa Joan, su hijo Hal y su yerno Félix López.

Se detuvo cerca del montículo, donde entregó pelotas a los Goose Gossage, Whitey Ford, Yogi Berra y Reggie Jackson, todos ex Yanquis que han sido elevados al Salón de la Fama, para hacer los primeros lanzamientos.,

"Es fenomenal. Bien merecido", dijo el astro de los Yanquis Alex Rodríguez sobre el honor conferido a Steinbrenner en la última temporada del Yankee Stadium. "Antes que nada, el estadio y el señor Steinbrenner son dos sus principales estrellas".

Steinbrenner adquirió a los Yanquis en 1973 y el equipo ha ganado seis de sus 26 campeonatos de la Serie Mundial durante ese periodo.

Aunque sigue involucrado con el equipo, trabajando usualmente desde su despacho en Tampa, ha cedido buena parte de la administración diaria a sus hijos Hank y Hal. Su edad se ha deteriorado en los últimos años y en ningún momento se bajó del carro de golf.