A los adinerados Yankees se les conoce por la rapidez con la que abren la chequera cuando les hace falta una pieza para conseguir otro campeonato.

Tomemos como ejemplo la temporada baja del 2008-2009. Ese invierno, los Mulos invirtieron US$434.5 millones para firmar a los agentes libres CC Sabathia, A.J. Burnett y Mark Teixeira.

Dicho trió ayudó a los Yankees a derrotar a los Filis en la Serie Mundial del 2009 y conseguir el campeonato #27 de la franquicia. El dinero habla.

Dado ese historial, es increíble que quizás la "adquisición" más importante de los Yankees este año se trate de un viejo conocido. Lo único que tuvieron que hacer fue convencerlo para que volviera a ponerse el uniforme rayado de Nueva York por apenas $2.5 millones.

Se trata de Andy Pettitte.

En la lucha por mantener la distancia con Baltimore y volver a ganar el Este de la Liga Americana, Pettitte podría ser la pieza más importante en una rotación de los Yankees que por fin está tomando forma.

Agregar al zurdo de 40 años de edad a una rotación con Sabathia, Hiroki Kuroda y Phil Hughes aumenta las posibilidades de los Mulos de llegar lejos en la postemporada.

No es una simple coincidencia que cuando la ventaja de 10 juegos de los Yankees en su división se desvanecía durante una mala racha de 22-28 en julio, Pettitte se encontraba en la lista de lesionados con un tobillo izquierdo fracturado.

Pettitte no ha cedido carreras en 12 innings de labor desde que se reintegró a los Yankees después de la lesión.

Tras lanzar en la Serie de Campeonato de la Liga Americana en el 2010, Pettitte regresó a su hogar en Texas diciendo que se iba a retirar. Siempre se creía que regresaría en el 2011. El gerente general de los Yankees, Brian Cashman, le dejó la decisión al serpentinero, quien permaneció en Texas.

"Hablamos mucho durante el invierno pasado", le dijo Cashman a MLB.com. "(Pettitte) me dijo que estaba pensando volver a lanzar. Me dijo que escuchó una entrevista que me hicieron en la radio en la que dije que si alguna vez quería volver podía hacerlo.

"Ya ha hecho la transición de un pitcher de poder a uno que puede mezclar lanzamientos y sacar el out su habilidad de lanzar".

Las conversaciones continuaron cuando comenzaron los entrenamientos primaverales pero, aunque las puertas siempre estuvieron abiertas para él, los Yankees no necesitaban con urgencia a Pettitte. Lo que le sobraba a Nueva York eran abridores.

"Cuando regresó, teníamos siete pitchers para cinco puestos", dijo Cashman. "Esperábamos tener (al dominicano) Michael Pineda en salud, pero lo perdimos para toda la temporada con la lesión y luego la cirugía Tommy John. Resultó ser de mucha suerte que volviera Andy".

Pettitte dice que le tomó dos meses decidir salir o no del retiro. Durante sus entrenamientos abreviados, el veterano recordó lo adolorido que estaba cuando terminó la campaña del 2010.

Pettitte tuvo marca de 11-3 y efectividad de 3.28 esa temporada, pero también pasó dos meses en la lista de incapacitados debido a una lesión en la ingle izquierda.

A Cashman no le soprende que a su edad y después de estar fuera por un año, Pettitte haya contribuido tanto a la causa de los Yankees esta temporada.

"Andy nunca ha hecho otra cosa más que ayudar", dijo Cashman. "Desde que se puso este uniforme y comenzó a lanzar en Grandes Ligas, jamás ha fracasado. Es una persona fenomenal y un pitcher fenomenal".

Pettitte, quien tiene marca de 5-3 y promedio de carreras limpias de 2.71 este año, está programado para abrir el sábado contra los Azulejos. El zurdo insiste en que, "Soy una obra en progreso, en cuanto a tratar de recuperar la forma se refiere. Me gustaría que mi material volviera a ser lo que era (antes de fracturarme el tobillo)".

Con la postemporada en la mira, la presencia del fiable Pettitte no se puede subestimar. Pettitte ha establecido una increíble reputación por su labor en los playoffs. Se ha apuntado 18 victorias de postemporada con los Yankees, incluyendo cinco triunfos de Serie Mundial. Ha lanzando al menos seis innings en 13 de sus últimas 14 aperturas en la postemporada.

Para los equipos contrarios, sobre todo en octubre, la mirada feroz de Pettitte desde la lomita es intimidante. Es por eso que su presencia representa el movimiento más importante de los Yankees este año.