(Getty Images)

DETROIT - La coronación de los Tigres tuvo que esperar un día, debido a las lluvias del miércoles que causaron la suspensión del Juego 4 de la Serie de Campeonato de la Liga Americana.

Pero el jueves, cuando finalmente se jugó el cuarto choque en el Comerica Park entre Detroit y los Yankees, los felinos completaron una contundente barrida de los neoyorquinos con un ataque ofensivo de muchos aportes de los bates latinoamericanos.

En el Juego 4, el mayor trueno vino del torpedero dominicano Jhonny Peralta, quien conectó dos jonrones en el partido, yéndose de 5-2 con tres empujadas en la victoria por 8-1 de los Tigres.

"Esos palos que di hoy, no los esperaba", le dijo a LasMayores.com un Peralta empapado de champaña en el clubhouse felino. "Estaba positivo todo el tiempo, pero no sabía que iba a dar dos jonrones. Me siento orgulloso de darlos para que el equipo pasara a la Serie Mundial."

Efectivamente, los Tigres van al Clásico de Otoño por primera vez desde el 2006. Para Peralt, la tercera fue la vencida, ya que había participado en dos Series de Campeonato-en el 2007 con Cleveland y el 2011 con Detroit-sin llegar a la tierra prometida.

"Se siente bien", dijo Peralta, quien bateó de de 35-12 en las primeras dos rondas de los playoffs, con esos dos cuadrangulares del jueves y un impresionante OPS (porcentaje de embasarse más slugging) de .921. "En el 2007 estuve bien cerca de llegar a la Serie Mundial, pero no llegamos. Ahora tenemos esta oportunidad, a ver qué pasa."

Además del buen trabajo con el madero, Peralta jugó una defensa importante en el campo corto en esta serie. En los primeros dos choques en Nueva York, el quisqueyano hizo par de jugadas cruciales que le privaron oportunidades de hacer carreras a los Yankees en partidos cerrados.

De hecho, el manager de los Tigres, Jim Leyland, dijo esta semana que Peralta está jugando "su mejor béisbol del año", es decir, en el momento más apremiante de la temporada.

"Una clave buena es no tener presión", dijo Peralta acerca de sus éxitos en octubre. "La presión mata a muchos peloteros.

"Para mí, los playoffs y la temporada regular son lo mismo; no me presiono con nada. Sé que son más fanáticos, más entusiasmo, pero trato de jugar la misma pelota que juego."

MIGUEL, GRANDE COMO SIEMPRE
Como ha sido el caso desde su llegada a Detroit en el 2008, el venezolano Miguel Cabrera fue figura clave en una victoria de los Tigres. En el Juego 4, el tercera base dio jonrón de dos carreras frente a CC Sabathia en el cuarto episodio para darle una ventaja de 4-0 a los felinos.

Por segunda vez en su carrera-y la primera desde que se coronó campeón con los Marlins en el 2003, su año de novato-Cabrera va rumbo al Clásico de Otoño.

"Para esto hemos trabajado todo el tiempo, llegar a este punto", dijo Cabrera, quien no se cansó de echarle champán a todo el mundo en el clubhouse de los Tigres. "Ahora son cuatro victorias más."

Cabrera, ganador de la Triple Corona de bateo en la Liga Americana en el 2012, estuvo de 16-5 en esta serie, con cuatro empujadas.

"Increíble", expresó el segunda base de los Tigres, Omar Infante, al preguntársele sobre la actuación con el madero de su compatriota Cabrera. "Para mí es un gran momento ver a Miguel Cabrera batear como lo ha hecho, la Triple Corona, todo. Es un orgullo verlo batear."

AVISAÍL GARCÍA, DE DOBLE-A A LA SERIE MUNDIAL
El jueves continuó en grande la naciente carrera del jardinero venezolano Avisaíl García, quien se fue de 5-2 con un doble y una carrera empujada. De paso, el "tubey" fue su primer extrabase en Grandes Ligas.

"Estoy contento, orgulloso de todas estas cosas que me están pasando a mí y al equipo", dijo un García arropado de la bandera venezolana en el cuadro del terreno de juego, en medio de la celebración de los Tigres. "Seguiremos trabajando fuerte para ganar a la Serie Mundial."

García, subido desde Doble-A a las Grandes Ligas a fines de agosto, ha dado la talla a este nivel, sobre todo en los playoffs. En la postemporada del 2012, lleva de 18-6 (.333) con un doble y cuatro empujadas, premiando la confianza depositada en él por el manager Jim Leyland.

"Me concentré bastante, estuve bastante enfocado", explicó García. "Cuando tú te concentras y trabajas con el corazón, te van a salir las cosas siempre.

"Me siento contento de que el equipo confíe en mí, de que puedo hacer el trabajo."