(Getty Images)

SAN FRANCISCO, California -- Justin Verlander pateó inquieto la lomita durante el calentamiento, se vio sorprendido cuando el entrenador de pitcheo lo visitó y pareció indispuesto desde el principio.

Otra vez, nada le salió bien al as de los Tigres de Detroit en la Serie Mundial.

Verlander permitió dos de los tres jonrones del venezolano Pablo Sandoval, un sencillo productor del serpentinero Barry Zito y fue incapaz de lanzar más de cuatro entradas el miércoles cuando los Tigres fueron derrotados 8-3 por los Gigantes de San Francisco en el primer partido de la Serie Mundial.

"Sé que yo estaba un poco fuera de sincronía", dijo Verlander, quien tuvo siete días de reposo. "Si se debió a la inactividad o simplemente a estar fuera de ritmo, uno no puede esperar ser perfecto cada vez que sale".

Verlander --con dos partidos sin hit, un Premio Cy Young y un título de Jugador Más Valioso en su haber-- ha tenido un desempeño casi perfecto en las dos últimas temporadas.

Pero todos esos logros conseguidos con una bola rápida que supera los 160 kilómetros por hora (100 millas por hora), así como una curva y un cambio de velocidad contundentes, no se han reflejado en el gran escenario de la Serie Mundial.

Verlander pasó apuros en dos aperturas como novato contra San Luis en 2006 y ahora ha estado incluso peor frente a los Gigantes, pues ante ellos lleva foja de 0-3 y un promedio de efectividad de 5.14 en el Clásico de Otoño.

"Este era un partido muy sonado con Justin; posiblemente tenía mucha presión", estimó el manager Jim Leyland. "Pero creo que esto (su desempeño) no tuvo nada que ver con la presión. Su control con la bola rápida no fue bueno, perdió sincronización, se precipitaba. Simple y sencillamente no lanzó bien esta noche".

Retiró a los dos primeros bateadores y tenía a Sandoval en cuenta de 0-2 cuando el venezolano le conectó una bola rápida de 152 kph (95 mph) y la envió sobre el muro entre los jardines derecho y central para darle la ventaja a los Gigantes. Fue apenas el sexto cuadrangular que ha tolerado Verlander en cuenta de 0-2, incluyendo el del dominicano Nelson Cruz en la serie de campeonato de la Liga Americana del año pasado.

Más tarde, cuando puso su cuenta en 2-0 ante Sandoval, el entrenador de pitcheo Jeff Jones fue al montículo y Verlander pareció sorprendido de la visita.

"No me enojé de que él saliera", dijo el pitcher. "Iba 2-0. La situación no era desastrosa... Suelo saber lo que estoy haciendo allí afuera. Cuando las cosas van mal, sigo sabiendo qué estoy haciendo mal".

Sandoval es apenas el quinto pelotero en batearle dos jonrones en un partido a Verlander, quien deberá modificar algo antes de su próxima apertura, pues el venezolano también le pegó un triple con las bases llenas en el Juego de Estrellas de este año, la única otra ocasión en que estuvieron frente a frente.