MIAMI -- Mark Buehrle se despidió con duras críticas a la gerencia de los Marlins de Miami, luego que su estadía con el equipo durase apenas una campaña.

El serpentinero zurdo, que firmó un contrato de cuatro años hace un año , fue parte del supercambio que envió además al toepedero José Reyes y el derecho John Johnson y otros dos jugadores a los Azulejos de Toronto. Con el acuerdo, los Marlins se ahorraron 146,5 millones de dólares en pagos futuros a la nómina.

"Estoy molesto por la forma en que resultaron las cosas en Miami", dijo Buehrle en una declaración emitida el miércoles por medio de su agente, Jeff Berry. "Al igual que los fanáticos en el sur de Florida, se me mintió en muchas ocasiones. Pero voy a dejar todo eso atrás y concentrarme en el futuro de mi carrera".

El presidente del equipo, David Samson, dijo que los Marlins no le mintieron a Buehrle, sino que se vieron forzados a realizar cambios drásticos luego de una campaña desastrosa que incluyó finalizar en el último lugar y una asistencia decepcionante al nuevo estadio.

"Yo lo siento tanto como él que haya sido cambiado", dijo Samson en su programa radial semanal en WINZ-AM. "No hay manera en que pudimos haber previsto lo que pasó, tanto dentro como fuera del terreno".

Buehrle firmó un contrato de 58 millones de dólares con los Marlins hace un año, cuando el equipo contrató a una serie de agentes libres de primer nivel. Parte de la atracción para Buehrle era lanzar de nuevo para el manager Ozzie Guillén, que había sido su piloto con los Medias Blancas.

Los Marlins finalizaron últimos en la división este de la Liga Nacional, con un récord de 69-93. Guillén fue despedido y el dueño Jeff Loria ordenó una purga radical de la nómina.

Los fanáticos en Miami se mostraron indignados porque los ejecutivos del equipo habían asegurado que el nuevo estadio, financiado mayormente con fondos públicos, iba a asegurar mayores ingresos y salarios. Samson dice ahora que la reducción de gastos fue necesaria porque la asistencia en el 2012 fue menor que lo esperado.

Buehrle fue uno de los pocos jugadores en los Marlins que rindió de acuerdo con lo esperado. Excedió 200 innings por 12ª campaña consecutiva y terminó con récord de 13-13 y promedio de carreras limpias de 3.74.