Ubaldo Jiménez.

GOODYEAR, Arizona -- Ubaldo Jiménez no pasó el invierno buscando excusas. En cambio, el abridor de los Indios buscó respuestas y Cleveland espera que estas semanas de entrenamientos primaverales le den al dominicano el tiempo suficiente para encontrar una potencial solución.

Las estadísticas de pitcheo de Jiménez el año pasado fueron decepcionantes. La Tribu esperaba que el derecho liderara su rotación pero en cambio el pitcher se convirtió en un desastre mecánicamente hablando en camino a tener la peor campaña de su carrera. Con un reforzado roster, los Indios cuentan con un regreso sólido de Jiménez esta temporada.

Si Jiménez tiene éxito en ese sentido, alterará drásticamente la complexión de la rotación de Cleveland.

"Le cambia toda la dinámica al equipo", dijo el coach de pitcheo de los Indios, Mickey Callaway. "Para el club es bien importante que él lance bien. Creo que este año lo vamos a ver. Se ha visto muy bien y se tiene confianza. Ha llegado con el enfoque apropiado".

Los fanáticos de los Indios ya han escuchado el mismo cuento en el pasado.

Callaway es el cuarto coach de pitcheo que hereda el "Proyecto de Jiménez" desde que el club adquirió al dominicano proveniente de los Rockies a mediados de la campaña del 2011. Desde que Jiménez se unió a la Tribu, la constante ha sido el debate acerca de su mecánica de lanzar. Eso no ha cambiado esta primavera.

Sin embargo, los Indios esperan que Callaway y Jiménez se entiendan lo mejor posible y arrojen los resultados esperados. El proceso comenzó en el receso de temporada, cuando Callaway viajó en par de ocasiones a la República Dominicana para conocer de cerca a Jiménez y arrancar la tarea de corregir las imperfecciones en la mecánica de lanzar del derecho.

El año pasado, Jiménez nunca pudo encontrar esa zona de comodidad en la loma.

En 31 salidas, Jiménez tuvo foja de 9-17 y una efectividad de 5.40, registrando la mayor cantidad de derrotas y el promedio de efectividad más alto de su carrera. Compiló 176 2/3 innings y abanicó a 143 bateadores, lo que representó sus marcas más bajas en esas categorías desde su temporada de novato en el 2007. Jiménez concedió 95 pasaportes y promedió 4.8 bases por bolas por cada nueve entradas, la peor marca de su carrera.

"Fue como que tuve la bola en mis manos y nunca supe que hacer con ella", lamentó Jiménez.

Después de trabajar con coaches de pitcheo de los Indios como Tim Belcher, Scott Radinsky y Rubén Niebla en los dos años previos, a Jiménez se le ha pedido ahora seguir los consejos de Callaway. Antes de analizar minuciosamente la entrega al plato de Jiménez, el primer objetivo de Callaway fue simplemente ganarse la confianza del dominicano.

Hasta ahora, el manager de los Indios Terry Francona ha quedado impresionado con el progreso logrado en ese frente.

"Con lo que realmente estoy satisfecho es que creo que él y Mickey están construyendo una muy buena relación", declaró Francona.

"Eso es bien importante. Estoy orgulloso de Mickey, y también estoy orgulloso de Ubaldo. Te puedes dar cuenta que se están entendiendo muy bien".

Para Callaway es importante que Jiménez no se sienta presionado.

El enfoque básico ahora mismo es tratar de hacer que Jiménez trabaje de manera más fluida y rápida en su entrega al plato. Al analizar de cerca el video de cuando Ubaldo lanzaba para los Rockies y compararlo con su actuación del año pasado, Cleveland encontró que Jiménez era casi un segundo más rápido en su entrega al plato hace algunos años.

La campaña pasada, la alentada entrega al plato de Jiménez causaba que el derecho hiciera una ligera pausa cuando colocaba su mano derecha detrás de su espalda. En ocasiones, el dominicano enganchaba la bola detrás de su espalda antes de soltarla hacia el plato. Ese pequeño titubeo le quitaba impulso y, a su vez, contribuyó para que la velocidad de su recta disminuyera gradualmente en las últimas tres temporadas.

"Si comienzas a alentar toda tu entrega al plato, te atoras en varios puntos de ésta", explicó Callaway. "Estamos hablando de ritmo para mantener su cuerpo en movimiento y permitirle ser la clase de atleta que es.

"Si el brazo se estanca y se frena detrás de la espalda, entonces tiene que volver a tomar impulso y esto viene a estropear el punto de partida".

El lunes, Jiménez puso a prueba su progreso en su primer juego de exhibición esta primavera. En dos innings en contra de los Atléticos en el Estadio Municipal de Phoenix, el derecho no permitió carrera y diseminó dos hits. Cedió una base por bolas y ponchó a dos bateadores - uno vio pasar el tercer strike y el otro le abanicó.

El objetivo de Jiménez es afinar su entrega al plato antes del Día Inaugural.

Cuando la campaña regular arrancó el año pasado, Jiménez no estaba listo.

"Ese fue el principal problema", reconoció Jiménez. "Pasé los primeros dos meses de la temporada trabajando en mi mecánica. No sabía lo que estaba haciendo con ella".

Si todo sale bien, los Indios verían a Jiménez recuperar la forma que mostró en Colorado entre el 2009 y 2010, cuando el derecho tuvo foja de 34-20 con un PCLA de 3.17 en 439 2/3 innings (66 juegos). Desde ese periodo de dos años, que incluyó sus 19 victorias en 2010, Jiménez ha registrado marca de 19-30 con una efectividad de 5.03 en 365 entradas (63 encuentros).

En una temporada y media con Cleveland, Jiménez tiene récord de 13-21 y 5.32 de EFE en 42 salidas.

El dominicano reconoció que la campaña pasada fue bien difícil para él.

"Fue muy dura", expresó. "Llegaba al estadio y trabajaba en cosas diferentes cada día, y nunca pude descifrar mi problema. Fue muy difícil".

Jiménez quiere demostrar a toda costa que puede superar los obstáculos que tuvo el año pasado.

"Como lanzador", indicó Jiménez, "tienes que hacer todo lo posible para darle a tu equipo la oportunidad de ganar cada cinco días. Eso es algo que no pude hacer al año pasado. Tengo que encontrar la forma de hacerlo este año".