Hanley Ramírez. (Paul Sancya/AP)

CLEARWATER, Florida - No importa dónde juegue o cómo lo utilice el dirigente Tony Peña. Lo verdaderamente cierto es que Hanley Ramírez está disfrutando su estancia con el equipo dominicano que se prepara con miras al Clásico Mundial de Béisbol, que este jueves comienza en San Juan, Puerto Rico.

"Estoy feliz de estar aquí, formando parte de este grupo", expresó Ramírez, luego de la victoria 15-2 del seleccionado quisqiueyano frente a los Filis de Filadelfia, en un partido de preparación celebrado en el estadio Bright House Field, de esta ciudad. En el encuentro, Hanley bateó de 6-4, incluyendo un tubey, remolcó par de carreras y anotó dos veces.

El destacado jugador criollo resaltó que "la satisfacción hoy es doble, por la actuación que tuve con el bate".

"He entrenado duro y me siento muy bien físicamente. Poco a poco he ido cogiendo mi ritmo ofensivo y espero llegar al Clásico en optimas condiciones".

Dijo que no le preocupa en qué posición lo va usar el dirigente Tony Peña, porque lo que quiere es jugar y contribuir al éxito del seleccionado quisqueyano".

"Juego en tercera base, como designado o en el campo corto. Lo importante es estar en la alineación y producir para que lleguemos hasta las finales", proclamó.

Reveló que para el partido del miércoles contra los Yankees de Nueva York tiene planeador jugar en la antesala y que para ello está solicitando la aprobación de su organización, los Dodgers de Los Ángeles.

"Alfredo (Griffin, coach del equipo criollo) va a llamar a los ejecutivos de los Dodgers para que me dejen jugar en tercera", declaró Hanley. Agregó que "Estoy confiando en que me darán el permiso".