Chase Headley.

Una excelente segunda mitad y la irrupción de Chase Headley brindan a los Padres de San Diego un hilo de optimismo para evitar en 2013 otra temporada con un saldo negativo en la columna de victorias y derrotas.

Con la segunda nómina más modesta de las mayores, San Diego rindió my bien tras la pausa del Juego de Estrellas al exhibir una marca de 42-33. Eso no pudo nivelar el desastroso arranque de 17-35 para maquillar un balance final de 76-86, su cuarta campaña en rojo en las últimas cinco. Quedaron cuartos en la división del Oeste de la Liga Nacional, a 18 juegos de los Gigantes de San Francisco.

Salvo la presencia del cotizado prospecto Jedd Gyorko, los Padres afrontan 2013 con prácticamente el mismo grupo de titulares.

"Retuvimos al grupo que teníamos, y eso fue intencional", dijo el gerente de los Padres Josh Byrnes. "Si este grupo puede alcanzar el gran potencial que tiene, como lo hizo al final del año pasado, vamos a tener una base que va a durar un buen rato".

Tampoco se arredran por jugar dentro de una división en la que destacan los Gigantes de San Francisco --dos campeonatos de Serie Mundial-- y el derroche de gasto de los Dodgers de Los Angeles.

"Uno vez lo que pasa en la división y lo que hicieron los demás fue impresionates en algunos aspectos", dijo el tercera base Headley, quien fue el campeón de impulsadas de la liga con 115, además de batear para .286 con 21 jonrones, la pasada campaña. "Pero, honestamnete, no nos preocupa lo que hace los demás. Nos irá bien con tan solo hacer lo nuestro".

Las lesiones tuvieron mucho que ver con el mal inicio en 2012, con 19 jugadores que fueron colocados en la lista de incapacitados en algún momento de la primera mitad.

El giro se produjo una vez que recuperaron al jardinero izquierdo Carlos Quentín (rodilla derecha), aunado a la velocidad del nicaragüense Everth Cabrera (líder de robos de la Nacional con 44).

De tener la peor ofensiva de las mayores en la primera mitad (305 carreras) subieron al 11mo puesto (346).

Byrnes se resistió a los ofrecimientos de canjes por parte de otros rivales, reteniendo al núcleo principal de ese ataque. Se trata de un grupo con un balance justo de poder y velocidad, con bateadores de ambos lados del plato.

"El nuestro es un equipo que puede manufuctar carreras moviendo corredores y de vez en cuando con un batazo grande con tres en bases. Fue el roster que queríamos tener y aquí está".

Pero el pitcheo es el punto débil de una franquicia que desde 2006 no acude a los playoffs.

El año pasado, solo dos lanzadores acumularon más de 100 innings, el derecho dominicano Edinson Vólquez con 182 y dos tercios, y el zurdo Clayton Richard con 218 y dos tercios. Ninguno de los dos entra en la categoría de as de una rotación. Jason Marquis, adquirido a mitad de 2012, es el otro con un puesto garantizado. Los restantes dos se definirán en la temporada, con el venezolano Freddy García entre los aspirantes.

Sondearon contratar a un agente libre para reforzar la rotación, pero la oferta disponible sobrepasó su presupuesto.

"Me gustan los pitchers que tenemos", dijo el manager Bud Black.

Huston Street será el cerrador, acompañado por el preparador Luke Gregerson.

Al igual que se hizo en Seattle, los Padres también achicaron las dimensiones del Petco Field. Es un estadio que desde 2004 ha incidido negativamente en el bateo de larga distancia de sus artilleros. El año pasado, por ejemplo, conectaron 47 jonrones en casa contra 74 de visita.

Quentín disparó 16 cuadrangulares en apenas 86 juegos el año pasado. Si la rodilla no le causa problemas, el tridente que formaría junto a Headley y el primera base Yonder Alonso ilusiona bastante.

Y cuenten con la velocidad. Cabrera no es el único correcaminos en la alineación. También están el jardinero Cameron Maybin y el guardabosque derecho Will Venable, que se combinaron para 50 robos entre los dos. Logan Forsythe y Gyorko se peleaban por el puesto en la intermedia.

La mala noticia es que comenzarán la campaña sin los servicios del prometedor catcher cubano Yasmani Grandal, quien fue suspendido 50 juegos tras dar positivo por testosterona.