El manager Ned Yost, junto al gerente general Dayton Moore. (AP)

KANSAS CITY - Por supuesto, no es hora de entrar en pánico para los Reales de Kansas City. Tampoco es el momento para gritar ni tirar cosas en el clubhouse.

Pero sí es tiempo de que los Reales vuelvan a batear.

El equipo de Kansas City, ya con una serie de talentosos jugadores de posición, fortaleció su cuerpo monticular en el invierno y se suponía que el 2013 era el año en que los "Monarcas" iban a dar de qué hablar. Tal vez no se esperaba que destronaran a los Tigres en la División Central de la Liga Americana, pero sí que tuvieran una marca ganadora y que compitieran por un puesto en los playoffs.

En sus primeros 27 juegos de la temporada, ocurrió eso mismo. A partir del 5 de mayo, los Reales tenían 17-10. Pero desde entonces, los bates han sido silenciados y su récord es de 5-13.

La buena noticia es que Kansas City está tercero en efectividad colectiva en la Liga Americana. Si el bateo vuelve a un nivel decente, éste podría ser un equipo ganador.

De cualquier manera, son tiempos frustrantes para los Reales, que llegaron a esta campaña con muchas expectativas.

El manager Ned Yost parece haber asumido una actitud de puro positivismo.

"Lo más importante es continuar positivo a todos los niveles, como manager, coach y jugador", dijo Yost. "Conoces tu personal. Sabes cómo piensa cada uno. Conoces sus habilidades. Sabemos que hemos batallado últimamente en la parte ofensiva. Hay que esperar, mantenerse positivo y seguir trabajando.

"Cuando volvamos a batear, estoy convencido de que vamos a meternos en buena racha. Pero no quiero ponerle demasiado énfasis en la ofensiva, porque somos un equipo. Ganas como equipo y pierdes como equipo. Pero definitivamente, tenemos que anotar más carreras."

Al fin y al cabo, los Reales tendrán un repunte si juegan al nivel de su talento. Para Yost, su rol es asegurarse de que sus jugadores sepan que el manager y el cuerpo de coaches los apoyan.

"Son los jugadores que tienen que tienen que darle vuelta a las cosas", expresó Yost. "No puedo hacer nada yo personalmente para hacerlo. En Milwaukee (cuando era manager de los Cerveceros), encontré que no daba resultados gritar y ponerle más presión a un pelotero de la que ya tiene.

"Cuando pasamos por esto es frustrante y no lo soporto. No soporto perder", continuó el capataz. "Pero hay que seguir positivos, enseñar y ser un líder. Esos jugadores buscan eso en un manager y en un coach. Y si nos ven entrando en pánico, eso hace que todo sea peor."

Siempre habrá quienes querrán que el manager haga algo dramático, que exprese emociones. Pero Yost no está equivocado en su actitud. Este es un momento para mantener la calma. Los Reales han depositado su confianza en este roster, y con sólo 44 partidos jugados no es tiempo de perder la fe.

Sí, es hora de que los Reales bateen, pero no de oprimir el botón del pánico.