José Reyes.

ST. PETERSBURG - José Reyes no se hizo sentir con el bate, pero el dominicano sí se lució con el guante en su primer juego por los Azulejos en más de dos meses.

Reyes hizo par de jugadas difíciles en el campo corto y su alcance parecía estar normal. Fue una señal alentadora para un jugador que se perdió 66 partidos con un fuerte esguince en el tobillo izquierdo y que depende mucho de su velocidad para tener éxito.

Obviamente hay mucha más intensidad a nivel de Grandes Ligas que los juegos de rehabilitación en liga menor que aprovechó Reyes para alistarse para su regreso al equipo grande de Toronto. Pero en sentido general, el quisqueyano estuvo complacido con la forma en que respondió su cuerpo el miércoles contra los Rays.

"Ya tengo mi confianza", dijo Reyes. "Estaba fildeando muchos rodados en las menores, de lado en lado, probando el tobillo. Todo estuvo bien y hoy lo demostré.

"Es diferente porque cada juego aquí significa mucho", continuó. "Cuando voy (a liga menor) el ambiente y la energía son diferentes. Esto es Grandes Ligas y, como dije, me siento hasta mejor cuando piso el terreno."

Reyes se fue de 4-0 el miércoles, con tres rodados al cuadro y un elevado. Sin embargo, corrió muy bien hacia la primera base con los roletazos.

Podría tomarse un tiempo para recuperar el timing en la caja de bateo, pero el dominicano no se ve preocupado.

El veterano de 30 años de edad bateó .414 (29-12) con un extrabase y seis anotadas en siete partidos de rehabilitación entre Clase-A Dunedin y Triple-A Buffalo. Pero el pitcheo de Grandes Ligas, por supuesto, está bien por encima de esos niveles.

Eso le presentará un reto a Reyes, pero el dominicano tiene previsto realizar un trabajo extra para recuperar el tiempo perdido.

"Me sentí bien", dijo Reyes sobre su bateo. "Estuve bien la bola, pero eso me llegará. No me preocupo por eso. Voy a trabajar en mi swing. Por lo menos no me ponché; puse la bola en juego y cuando haces eso, algo bueno va a pasar."