Shane Victorino (Elise Amendola/AP)

BOSTON - Cuando los Medias Rojas de Boston barrieron a los Cardenales de San Luis en 2004, no eran un equipo caracterizado por su velocidad en las almohadillas.

Es verdad que Johnny Damon robó 19 almohadillas en aquella temporada regular y también es muy verídico que de no ser por aquella estafa de Dave Roberts frente a los Yankees de Nueva York en la Serie de Campeonato a lo mejor Boston no le iba a dar vuelta a aquella gigantesca - e histórica - tortilla para acudir al Clásico de Octubre.

Pero los Medias Rojas eran fundamentalmente un equipo "de estación en estación". Eso no ocurre en el 2013 y una de las razones fundamentales de ello es el estilo de juego de su experimentado jardinero derecho, 'El Hawayano Volador" Shane Victorino.

¿Serán capaces de correr libremente por las bases Victorino y su veloz colega Jacoby Ellsbury? No será nada fácil por la presencia del receptor puertorriqueño Yadier Molina, poseedor de un cañón por brazo.

"Voy a ser astuto, pero no voy a dejar de ser agresivo", manifestó Victorino. "Le tengo mucho respeto a Molina, que es uno de los mejores receptores de las Grandes Ligas, pero si me pongo a pensar que él es un inmortal voy a tener la mitad de la batalla perdida. No voy a cambiar mi forma de juego para nada".

Victorino acude a la Serie Mundial con un trofeo en su poder que ya quisieran muchos de los protagonistas de la misma: un anillo de campeón, logrado en 2008 con los Filis de Filadelfia.

"Jugar en una Serie Mundial es lo mejor que le puede ocurrir a uno en la pelota, ha sido una experiencia inolvidable para mí", expresó Victorino a una pregunta de LasMayores.com. "Para llegar a esto es la razón por la que jugamos todos. Hay que disfrutar esta experiencia al máximo. Sólo quedan dos equipos, los otros 28 quisieran estar aquí".

Ya Victorino sabe lo que es ser un héroe de postemporada. Su experiencia más reciente como tal la tuvo en la Serie de Campeonato de la Liga Americana al pegar el cuadrangular con las bases llenas que fue la estocada mortal para los Tigres de Detroit en el sexto juego de la misma.

"Fue un momento bien emocionante, pero aún teníamos que sacar seis outs, lo logramos y ahora tenemos que enfocarnos de nuevo en jugar bien", indicó Victorino.

El experimentado guardabosque de los Medias Rojas también se ha caracterizado por recibir muchos pelotazos, algo que prefiere tomar desde el lado suave.

"Es un truco, los tengo engañados a todos", bromeó Victorino. "Claro, no quisiera que me golpeasen, pero si lo hacen es una manera más que tengo para embasarme, de esa manera también ayudo a mi equipo".

A sus 32 años de edad, Victorino ha hilvanado una carrera esplendorosa sin haber sido dotado de una impresionante contextura física ni una enorme estatura, algo que usa como motivación desde niño. "La gente siempre me decía que era muy pequeñito, que nunca iba a ser un pelotero de Grandes Ligas, que nunca iba a llegar acá", recordó Victorino. "Ese tipo de cosas me motivan. Me siento bien afortunado de que las cosas hayan salido bien para mí".

Firmado como agente libre por los Medias Rojas el 13 de diciembre de 2012, la Serie Mundial de 2013 es la tercera en el historial de Victorino. Ya tiene una ganada con los Filis en 2008 y una en la que su equipo vio la celebración de los Yankees desde la trinchera contraria en 2009.

De su agresividad, entre otros factores de su juego, pudiera depender si vuelve a sorber champaña.