Rubén Amaro Jr. (AP)

Cada equipo quiere ganar la mayor cantidad de juegos posible en cada temporada. Cada equipo también está consciente de que necesita construir para el futuro. Es un constante dilema que un gerente general enfrenta durante el proceso para armar su roster.

Y la balanza siempre se inclina de un lado a otro. Un equipo en reconstrucción podría decidir ceder un poco el éxito en el presente con el fin de reforzar el futuro. Para los equipos que esperan dar la pelea, tendría sentido hipotecar el futuro para mejorar sus posibilidades a corto plazo.

Por eso un equipo como los Reales decidió cambiar a su principal prospecto Wil Myers para adquirir a James Shields de los Rays antes de la campaña del 2013. Por eso los Azulejos enviaron a su cotizado lanzador Noah Syndergaard y al receptor Travis d'Arnaud a los Mets como parte de un canje de siete jugadores para adquirir a R.A. Dickey, ganador del Cy Young de la Liga Nacional en el 2012.

Lo que sigue aumentando es el nivel de dificultad para equilibrar estas metas -- que en ocasiones son contradictorias -- y no existen respuestas acertadas ni equivocadas, hasta años después. Incluso cuando llega la hora de analizarlo, los motivos para hacer los movimientos siempre siguen siendo los correctos.

Por ejemplo, podemos observar a los Filis. Luego de ganar la Serie Mundial en el 2008, el gerente general Pat Gillick se retiró. Fue reemplazado por Rubén Amaro Jr. El Citizens Bank Park se llenaba a diario.

Y con un núcleo integrado por tres jugadores vistos como los mejores en la historia de la franquicia en sus respectivas posiciones -- Jimmy Rollins como torpedero, Chase Utley como intermedista y Ryan Howard como inicialista -- Amaro hizo una maniobra agresiva diseñada para maximizar las oportunidades del equipo de conseguir otro o varios campeonatos más.

Durante las siguientes temporadas, muchos de los principales prospectos de la organización fueron enviados a otros equipos para agregar a estrellas establecidas como el zurdo Cliff Lee, los derechos Roy Halladay y Roy Oswalt, y el jardinero Hunter Pence.

"Teníamos la oportunidad de ganar", expresó Amaro. "Teníamos un fuerte núcleo de jugadores que estaban llegando al apogeo de sus carreras con el bate. Y queríamos agregar el mayor talento posible para ganar más títulos".

Los aficionados elogiaron cada uno de los movimientos de alto perfil.

En un aspecto, el plan funcionó a la perfección. Filadelfia ganó más juegos cada año, fijando un récord de la franquicia con 102 en el 2011. Pero el club cayó ante los Yankees en la Serie Mundial del 2009, fue eliminado por los Gigantes en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional en el 2010, perdió ante los Cardenales en la Serie Divisional de la Liga Nacional en el 2011, terminó con foja de 81-81 y se perdió la postemporada en el 2012. La temporada pasada los Filis sufrieron 89 derrotas, terminaron cuartos en la División Este de la Liga Nacional y reemplazaron al manager Charlie Manuel con Ryne Sandberg.

Amaro comprendió los riesgos, pero pensó que la posible recompensa sería mayor que el posible lado negativo.

"Cuando tienes posibilidades de ganar, es algo que la organización y tus aficionados se merecen", dijo Amaro. "Tratas de ser prudente con las transacciones que haces. Pero siempre he pensado que si quieres adquirir a jugadores de calidad, también debes ceder calidad a cambio. En ocasiones sacas piezas de calidad de tu sistema".

"Basas los cambios en el momento y circunstancias. Tuvimos la oportunidad de mejorar nuestro equipo. Lo hicimos con Oswalt y Pence, quienes pasaban por un gran momento cuando llegaron al equipo. Y esperábamos que ambos nos dieran otra oportunidad de ganar una Serie Mundial. Por algún motivo no se dio, pero debes conceder buenos jugadores para conseguir buenos jugadores".

Vale la pena señalar que Amaro adquirió a jugadores que permanecieron bajo contrato durante por lo menos una temporada más luego de su llegada a Filadelfia. De todas maneras, cuando no se alcanza el éxito, los motivos por cambiar a tantos prospectos se deben analizar de nuevo.

Hasta ahora, Amaro no ha lamentado ceder a ninguno de los jóvenes que tenía. Eso podría cambiar en el 2014. Jarred Cosart, quien pasó a Houston en el cambio por Pence, coqueteó con un juego sin hits después de debutar en las Grandes Ligas el año pasado y será tomado en cuenta para la rotación de los Astros este año. Jonathon Singleton, quien también llegó a Houston en la misma transacción, es clasificado por MLB.com como uno de los dos mejores prospectos en la inicial.

El dominicano Jonathan Villar, quien pasó a Houston en el canje por Oswalt, se proyecta como el torpedero titular de los Astros. El zurdo J.A. Happ y el guardabosque Anthony Gose ahora se encuentran con los Azulejos. Se espera que Happ sea uno de los abridores de Toronto este año y que y Gose llegue pronto al equipo grande.

Durante las Reuniones Invernales, el dirigente de los Indios, Terry Francona, indicó que el venezolano Carlos Carrasco, quien llegó a Cleveland en el cambio por Lee, podría ser una pieza clave para la Tribu en el 2014. Por otra parte, d'Arnaud, quien fue enviado a Toronto en el cambio por Halladay y luego pasó a Nueva York por Dickey, es visto como el receptor titular de los Mets para este año.

Así son las cosas, manifestó Amaro.

"Estuvimos conscientes de que cedíamos a buenos peloteros. No estábamos seguros si serían buenos jugadores en las Grandes Ligas, pero sabíamos que eran excelentes prospectos", indicó el directivo. "Hemos tenido dos años decepcionantes. No creo que al aficionado le importe los motivos. Pero hasta que no volvamos a ganar y vuelvan ellos a creer en nuestros jugadores, tenemos que hacer todo lo posible para ganarnos de nuevo a los fanáticos".

"Pienso que aún contamos con jugadores con mucho talento. Ahora es cuestión de ver si esos jóvenes llegan a ascender. Me siento optimista en torno a nuestra situación. Eso podría cambiar inmediatamente. Espero que contemos con los suficientes prospectos que tuvieron la oportunidad de jugar el año pasado para que puedan llenar los vacíos en caso de que enfrentemos contratiempos".