David Robertson. (Kathy Willens/AP)

TAMPA, Florida -- David Robertson no quiere analizar demasiado su papel como reemplazo de Mariano Rivera en los Yanquis de Nuevas York.

Robertson pasa de ser el preparador de mesa al cerrador de los Yanquis, un puesto que ocupó durante casi dos décadas nada menos que el legendario pitcher panameño que se retiró al final de la temporada pasada.

"Es lo mismo", comentó Robertson el martes, luego de un entrenamiento en la sede de pretemporada de los Yanquis en Nueva York. "Lanzar la octava o novena entrada, igual tienes que sacar tres outs. Tienes que ser efectivo. No puedes desperdiciar la delantera. Voy a tratar de no pensar demasiado en toda esta situación".

Rivera ha dicho que Robertson es la persona adecuada para el cargo. Ambos compartieron el mes pasado en la cena de los cronistas de béisbol de Nueva York.

"Lo primero que dijo fue, `¿estás asustado?'", recordó Robertson. "Le dije, `no'. Así es Mo. Ya me está molestando. Todavía no he realizado un solo lanzamiento, y ya me está molestando. El sabe que puedo hacerlo, y creo que sé que puedo hacerlo. Ahora se trata de salir al terreno y hacerlo".

Cuando tuvo la oportunidad de reemplazar a Rivera como taponero en 2012, cuando el panameño se lesionó una rodilla, Robertson se lastimó un músculo del pecho. El dominicano Rafael Soriano fue el cerrado el resto de la campaña.

Robertson tuvo marca de 5-1 con 2.04 de efectividad en 70 partidos el año pasado, con 77 ponches en 66 y 1/3 de entradas.

"Ha estado en algunas situaciones importantes aquí", apuntó el coach de lanzadores de los Yanquis, Larry Rothschild. "Ha compartido con Mo. Está en una buena situación para saber lo que tiene que hacer. Ha hecho todo lo que se le podía pedir para convertirse en cerrado. Ahora sólo tiene que hacer sus lanzamientos. A menos que lo supere la situación, no creo que haya problemas".