Miguel Montero. (AP)

SCOTTSDALE, Arizona -- No es necesario ver el video ni analizar las estadísticas para saber que el 2013 fue una difícil campaña para el receptor venezolano de los D-backs, Miguel Montero.

Simplemente hay que escuchar lo siguiente: "Hubo momentos en los que llegaba la hora de salir al terreno y decía, ¿De verdad?", expresó Montero. "No quería salir al terreno. Fue una mala sensación porque siempre me gusta ir al terreno".

Para los que lo dudan, solamente hay que preguntarles a todos en el clubhouse de Arizona. Es un hecho que Montero casi siempre está de buen ánimo y tiene una profunda pasión por el juego. En el pasado el catcher no veía la hora de ir al estadio.

Entonces las cosas no marchaban bien para que en algunos días Montero no quería que jugar.

Y así fue.

"Desafortunadamente no encontré mi timing ni mi swing", señaló Montero. "Fue una de esas cosas que no encontrabas sin importar cuánto seguías trabajando. Fue esa clase de temporada".

Los problemas de Montero no fueron solamente con el bate. Su defensa también pareció entrar en un mal momento, sea por sus estadísticas básicas como los corredores sorprendidos en intento de robo o los números sabermétricos.

"La campaña pasada fue decepcionante porque no retiré a corredores como lo había hecho anteriormente", indicó el receptor. "Nada parecía salir a mi favor".

Lo que hace de esto más desconcertante es que Montero llegó a los Entrenamientos de Primavera del año pasado en la mejor forma de su vida tras cambiar su dieta y bajar de peso.

"Pensaba que estaba listo para arrancar", dijo Montero. "Trabajé más que en cualquier otro año y no salieron bien las cosas. Fue frustrante por todo el trabajo que hice y no vi los resultados. Eso no significa que dejaré de trabajar, porque ésa no fue la conclusión que saqué de todo esto".

Montero estuvo en la lista de incapacitados del 29 de julio al 28 de agosto debido a una molestia en la espalda, pero se negó a usar la dolencia como excusa por una pésima temporada.

Y cuando la campaña terminó, Montero no veía la hora de comenzar su programa de temporada muerta.

Pero al final el 2013 terminó siendo un año desalentador también fuera del terreno.

Una semana después del final de la temporada, Montero comenzó a sentir un poco de dolor debajo del dedo índice izquierdo. Lo que comenzó como una ligera molestia, resultó como una emergencia cuando una infección requirió de una cirugía el 6 de octubre.

Después de un tiempo en el hospital, a Montero se le prohibió entrenar porque si sudaba corría el riesgo de volver a infectar la herida.

Entonces, cuando llegó el 2014, era seguro que Montero se sentiría bastante contento.

"Fue un año difícil, tomando en cuenta todo lo que pasó, pero ahora es un año nuevo y debo dejar el 2013 en el pasado y comenzar de cero", dijo Montero. "No veo la hora de empezar esta temporada".

Los D-backs esperan que el nuevo comienzo le permita a Montero recuperar su forma del 2012, porque lo ven como una pieza clave del equipo no solamente en la ofensiva, sino también a la defensa.

"Podrías argumentar que el cátcher es el muchacho más importante en el terreno", dijo el manager de los Diamondbacks, Kirk Gibson. "Es una responsabilidad enorme. Es una posición muy exigente, mental y físicamente.

"En el pasado (Montero) ha estado a la altura del reto y espero que este año tenga un repunte. Los jugadores tienen años por debajo. Si juegas suficiente tiempo, te pasará. Pero tengo un buen pálpito en cuanto a dónde está él ahora".