Los Reales llegan al miércoles como punteros de la Central de la L.A. (Ben Margot/AP)

KANSAS CITY, Missouri -- Al levantarse de la cama la mañana del martes y darle mirada a la tabla de posiciones, los Reales se encontraron algo completamente extraño. Kansas City situado en la cima de la división Central de la Liga Americana y con la fecha de los playoffs más cerca que el día inaugural de la temporada.

Después de ganar su octavo juego en fila el lunes contra los Atléticos de Oakland, los líderes del Oeste del circuito, los Reales se colocaron al frente de su división. Habría que remontarse a 2003 para la última vez que estaban en la cima en una fecha tan avanzada en la campaña.

Detroit, perenne mandamás de la división, retrocedió al segundo lugar, al menos por un día, y la ciudad de Kansas City celebró.

"Nunca había vivido una experiencia como esta, peleando por los playoffs", dijo el jardinero Lorenzo Cain, quien nació un año después que Kansas City se clasificó a los playoffs, en 1985. "Lo logré en las menores, pero no es lo mismo que en las mayores. Es más divertido".

En realidad, los Reales han sido el hazmerreír durante buena parte de los últimos 30 años.

Perdieron al menos 100 juegos en cuatro ocasiones dentro un nefasto periodo de cinco años, con seis mánagers en siete años. David Glass, un dueño que restringió el gasto, era vilipendiado por cualquiera con algún tipo de recuerdo de los tiempos en los que la franquicia de Kansas City era un modelo de organización.

Ha sido un lento ascenso.

Mientras otros clubes resurgieron meteóricamente, el gerente general Dayton Moore lleva casi una década tratando de enderezar a los Reales. Renovó el sistema de ligas menores y concretó importantes canjes, como los que se desprendió del as Zack Greinke hace unos años atrás y el cotizado prospecto Wil Myers en otro traspaso para adquirir al abridor James Shields.

Con sus sufridos aficionados a la espera de mejores tiempos, los resultados son evidentes: luego de ganar 65 juegos en 2009, el equipo ha rebasado ese total en cada temporada posterior.

La del año pasado marcó un giro trascendental. Esa campaña de 86 victorias fue la mejor desde 1989. Pero ello se dio tras un magnífico cierre en las últimas semanas, nivelando lo que fue un pésimo mayo, sin poder dejar a Kansas City cerca de los playoffs.

Este año, sin embargo, los Reales son el equipo que otros persiguen.

Su pitcheo es una de las claves del éxito.

Aunque sin alcanzar el fuste de los lanzadores de las rotaciones de los Atléticos y Tigres, Kansas City cuenta con varios brazos dominantes. Shields tiene efectividad de 1.63 ERA en sus últimas siete aperturas; Jeremy Guthrie y Jason Vargas son un par de veteranos con experiencia; y el dominicano Yordano Ventura y Danny Duffy han destapado su vasto potencial.

Ventura permitió dos hits en el lunes en la victoria 3-2 ante Oakland el lunes, mientras que Duffy ostenta efectividad de 2.57 y no ha perdido en sus últimos cinco aperturas.

El bullpen, liderado por el estelar Greg Holland, no da respiro.

Y la ofensiva ha empezado a carburar. Billy Butler ha vuelto a producir como el pelotero que fue a un Juego de Estrellas hace dos años; el antesalista Mike Moustakas ha podido recuperar su swing tras ser enviado a las menores; Salvador Pérez es un líder como receptor; y los veteranos Omar Infante y Alex Gordon han sido piezas puntuales.

"Salimos a jugar con un espíritu alegre", dijo Butler. "Damos pelea, sin dejar que nada nos afecte, sin importar el rival".

Aún quedan 40 juegos en la temporada, y los Reales podrían perder impulso. Pero, al menos por un día en Kansas City, los Reales estaban en el primer lugar.