Bud Selig. (AP)

CINCINNATI - Mientras su mandato se acerca al final, el comisionado de Grandes Ligas Bud Selig, no ha cambiado de parecer con respecto a la expulsión de por vida de Pete Rose por apostar.

Selig visitó el viernes Cincinnati para la apertura de una academia juvenil, y luego condujo por la avenida Pete Rose, en camino al Great American Ball Park y el Salón de la Fama y Museo de los Rojos de Cincinnati, lleno que contiene varias referencias al líder histórico de hits del béisbol.

Declinó hablar del caso de Rose directamente, pero no dio indicios de que esté inclinado a cambiar de parecer para reincorporarlo antes de que deje el cargo en enero. Reconoció que Rose aún cuenta con mucho apoyo en la ciudad.

"A final debo hacer. siempre debo hacer lo que está en los mejores intereses de este deporte", señaló Selig. "Eso está por encima de cualquier cosa".

Selig se retirará en enero luego de 22 años como comisionado, entregándole el cargo a Rob Manfred. Compartirá con Manfred su opinión sobre la expulsión vitalicia a Rose -- que comenzó hace 25 años -- y su larga lucha por volver a ser readmitido.

"Como termine eventualmente el caso, no lo sé", dijo Selig. "Pero lo he tomado seriamente, he hablado con mucha gente. Y es una de esas situaciones en la vida que son complicadas, deseas que no existan, pero suceden. Tengo cinco meses para pensar sobre esto".

"En algunos casos, damas y caballeros, lo que sea que hagan, alguien va a estar enojado con ustedes y uno debe aprender a vivir con eso".