
03/16/12 12:00 PM ET
Otra arma para el arsenal
Michael Pineda está enfocado en perfeccionar su cambio
Por Anthony Castrovince / MLB.com
"No sé", dijo el serpentinero dominicano de los Yankees tras ceder dos carreras y un boleto y ponchar a cuatro bateadores en 3.2 entradas. "No estoy enfocado en mi recta. Estoy enfocado en mi juego".
Pero al surgir el tema de su lanzamiento en cambio, a Pineda se le iluminó la mirada y la sonrisa.
"Maravilloso", respondió el derecho. "Mi cambio, hoy, estuvo fenomenal".
Pulir su cambio es el proyecto que Pineda se ha trazado en estos entrenamientos. De perfeccionarlo, el cambio podría convertirlo en uno de los brazos élite de Grandes Ligas, ya que le daría una tercera arma para complementar su recta y su slider.
Pero sin una recta encendida, el cambio pierde mucho de su brillo. Lo mismo se puede decir de Pineda, ya que los Yankees no cambiaron a uno de los prospectos más prometedores del béisbol -- el receptor venezolano Jesús Montero -- por un pitcher cuya velocidad máxima es de apenas 91 millas por hora.
Hasta ahora, la recta de Pineda simplemenete no ha aparecido. Nadie descarta que vuelva a surgir ni que se manifieste en lo que queda de los entrenamientos. Pero después de tres aperturas en la Liga de la Toronja, es obvio que algo anda mal. Y eso, de algún modo, tiene que preocupar a los Yankees.
Si ése es el caso, aún no lo están reconociendo.
"No he tenido unos entrenamientos completos con este muchacho", dijo el manager de Nueva York, Joe Girardi. "Quizás salga de su cuarta apertura lanzando a 94 o 95 (mph). Hay que darle la oportunidad de que fortalezca su brazo. No hacerlo es injusto. Ha lanzado apenas nueve entradas. Para mí, nueve entradas es demasiado pronto para saber".
Puede ser. Pero a estas alturas el año pasado, la velocidad de Pineda estaba donde tenía que estar y tuvo una primera mitad exitosa como novato en los Marineros. A finales de la temporada hubo informes de una reducción en su velocidad, motivo por el cual se está monitoreando el radar ahora.
Al igual que en su segunda apertura en la Liga de la Toronja, la recta de Pineda contra Washington fue de 90 y 91 millas por hora, según un escucha de la Liga Nacional.
Pero la velocidad sola no es suficiente para hacer a un pitcher de lujo, y es por eso que el slider y el cambio son tan importantes para Pineda. No obstante, sin la recta, el cambio no es igual de efectivo.
"El cambio, como luce ahora, va a ser muy, muy bueno si está ahí el poder", dijo el coach de pitcheo de los Yankees, Larry Rothschild.
Pero en estos momentos, a Pineda le falta poder, lo cual se está convirtiendo en uno de los temas principales de los entrenamientos de los Yankees, hasta el punto de que ya se especula (con o sin fundación) que el lanzador quizás necesite comenzar la temporada en ligas menores.
Las preguntas y los comentarios no cesarán hasta que Pineda recupere la velocidad de su recta. No hay peor mercado para un jugador que se encuentra en un problema como éste. Basta con preguntarle a Phil Hughes, quien generó dudas y se desveló muchas veces cuando su velocidad disminuyó en el 2011.
"Se hablará mucho al respecto", dijo Girardi. "Después de lo que nos pasó con Hughes, creo van a hablar más de la velocidad que antes".
Cuando era un prospecto relativamente desconocido con los Marineros, Pineda podía tomarse su tiempo para encontrar su recta sin estar bajo la lupa.
El sinker y el comando son suficientes para hacer de Pineda un lanzador efectivo en Grandes Ligas, pero es la velocidad lo que le permitiría convertirse en una estrella.
"Está enfocado en pulir el tercer pitcheo de su repertorio", dijo el receptor Russell Martin. "Eso hace que tus demás lanzamientos sean mejores. (Con un buen cambio) no tienes que ser tan perfecto con la recta y te da un margen de error más amplio".
Los Yankees no tienen mucho margen de error con respecto a Pineda, tomando en cuenta de lo que se desprendieron para conseguirlo y lo que éste representa para la rotación del 2012. Sabathia y un elenco de abridores improvisado le dieron a los Yankees una de las rotaciones más resistentes en la Liga Americana en el 2011, pero el club no estaba dispuesto a comenzar otra campaña con tantas interrogantes detrás de su as.
En un mundo ideal, Pineda y Hiroki Kuroda, quien fue contratado como agente libre, deben ser las respuestas. La combinación de Sabathia y Pineda al frente de la rotación le daría a Nueva York un dúo dinámico con poder de ambos lados.
Pero las expectativas para Pineda deben mermar, ya que el quisqueyano tiene apenas 23 años de edad y aún está conociendo su material y su arte.
"Le digo a estos muchachos, 'No crean lo que leen'", afirmó Girardi. "'Simplemente salgan y encárguense de lo suyo. Tienen que salir a dar la cara.' Ese es el punto final. Mis expectativas son simples: Sean lo mejor que puedan ser".
En estos momentos, lo mejor que ofrece Pineda es una recta con una velocidad promedio de 91 millas por hora, un slider consistentemente abrumador y un cambio que está mejorando. Pineda está muy satisfecho con la manera en que ha progresado con este último pitcheo, el cual utilizó de 10 a 12 veces contra los Nacionales.
"El año pasado, no tiré muchos cambios", dijo Pineda. "Este año, estoy enfocado en mi cambio".
Pero Pineda no puede controlar en qué se enfoquen los demás. Y no hay duda de que cada vez que suba al montículo en estos entrenamientos, el centro de atención será su recta.
Este artículo no estuvo sujeto a la aprobación del Major League Baseball ni sus equipos.